Google+ Entre elefantes: El camino es la meta

martes, 4 de noviembre de 2014

El camino es la meta


Llevaba tiempo con el "rum rum" de hacer algún día el Camino de Santiago y de buenas a primeras este verano se me metió entre ceja y ceja que había llegado el momento de hacerlo. Le dije a Luis: ¿te animas? y obtuve un sí por respuesta!!

El camino de Santiago... Eso que ha hecho mucha gente... Eso que cuando comentas que lo vas a hacer te dicen "yo también quiero hacerlo" y... eso que te medio imaginas cómo es, pero que hasta que te pones a ello te das cuenta de que cualquier parecido con tu idea preconcebida, es pura coincidencia, ja ja!!!

Nosotros nos decantamos por el mes de septiembre (mediados) para iniciar nuestra aventura, así evitaríamos la masificación de julio y agosto para conseguir plaza en los albergues, pero por otro lado el tiempo nos deleitó con lluvia todos los días a excepción de dos. Eso sí, caminar con poncho bajo la lluvia tiene su encanto, 100% recomendable!!

Elegimos el camino francés, desde O Cebreiro hasta Santiago en 7 etapas, y nos llevamos esta guía El Camino de Santiago a pie (RUTAS), que nos ayudó muchísimo a planificar nuestra ruta. Nos la estudiamos antes de partir, lo cual nos facilitó bastante las cosas.

Salimos desde Ciudad Real y cogiendo dos trenes nos plantamos en Ponferrada, y de ahí un bus hasta Piedrafita. De Piedrafita a O Cebreiro o bien vas a pie (bici, caballo) o coges un taxi. Nosotros, como decidimos comenzar en O Cebreiro cogimos un taxi compartido para llegar descansados y ya empezar con fuerza al día siguiente.



O Cebreiro es un lugar místico, me encantó, está muy cuidado y me pareció muy bonito empezar el camino desde allí.



La primera etapa, O Cebreiro-Triacastela, fue dura, el primer atracón de kilómetros, la maldita subida al alto do Poio, la empinada bajada a Triacastela. Pero llegué!Hasta se me saltaron las lágrimas al ver que había logrado completar la primera etapa. Y ni corta ni perezosa, me metí entre pecho y espalda un menú del peregrino a base de macarrones y huevos fritos con patatas.






La segunda etapa, Triacastela-Sarria, fue aún más dura. La brillante idea de seguir la ruta por Samos nos hizo caminar muchos más kilómetros, despistarnos con la distancia que nos quedaba (puesto que por ahí no había miliarios), encontrarnos sin agua un largo tramo y sin apenas gente. En definitiva, llegamos exhaustos a Sarria con ganas de un menú y una cama , ja ja!!



























Dicen que si superas la tercera etapa, ya lo demás es un camino de rosas. Y la tercera etapa, Sarria-Portomarín, la superamos. Eso sí, tuvimos que quedarnos un día de descanso allí porque a mí se me encarnó una uña, y tuve que ir a que me la curaran y ese día no pude ponerme la bota. Siendo sincera, creí que en Portomarín el camino había podido conmigo, pero es asombroso de lo que la mente y el cuerpo son capaces, y sin un Red Bull!!Ja ja!!





Después de eso, las cuatro etapas siguientes (Portomarín-Palas de Rei-Arzúa-O Pedrouzo-Santiago de Compostela), fueron coser y cantar. En serio, doy fe de que superados los tres primeros días, si no das un reventón y te tienes que volver a tu casa, puedes continuar y llegas a Santiago. Se puede forzar el cuerpo, pero siempre dentro de unos límites, controlando para que no te pase lo que a algunos, que en su primera etapa tienen que volver a su casa!





Finalmente llegamos a Santiago, después de dormir y no dormir en albergues, conocer a gente peculiar, enamorarme de paisaje, comer el mejor pulpo de mi vida en Melide, caminar bajo una lluvia que no daba tregua...



Y ese momento en el que a ritmo de gaita entras en la Plaza del Obradoiro es para que todo el mundo lo viviese, se te ponen los pelos de punta, no puedes contener las lagrimillas y te invade una sensación de orgullo de haber logrado llegar a la meta. 

Es una sensación muy gratificante, y aunque me resultó duro, mis rodillas tardaron en recuperarse del tute que les dí y traje dos uñas de los pies que las tendré nuevas para finales del año que viene, ha sido una experiencia muy positiva e inolvidable.

Y como siempre me tengo que llevar recuerdos de allá donde voy, me traje una pulsera y una camiseta a modo de "remember" con mensajes: "El camino es la meta" y "No pain no glory".





¿Y vosotros? ¿Habéis hecho el camino?


¡Feliz martes!












2 comentarios:

  1. Qué bien que estés de vuelta! Yo no he hecho nunca el camino y la verdad es que nunca me lo había planteado, pero entre esta entrada tuya y las que leo cada día en el blog de Noelia (Woman to Santiago) me está empezando a entrar el gusanillo... Algún día!

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    1. Claro que sí!!!Anímate porque no te vas a arrepentir!!!

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